jueves, 9 de julio de 2015

Cap 10_ El amante tras mis sueños


Portada: Visionepica



Capítulo 10
         ¡Te amo! Las suaves palabras de Nerea fueron una caricia íntima en el corazón del hombre que hasta ese día había pensado que todo aquello era imposible.
         Jack se puso de pie. Observando a la indefensa criatura recostada sobre la cama. El dorso desnudo luciendo la piel color crema, unos turgentes pechos libres y un cuello esbelto. Solo el pantalón de mezclilla era una ofensa al ocultar la belleza que se escondía bajo la tela. Igual que en sus sueños, Nerea era el pecado encarnado ¿Y tus alas? — acertó a preguntar Jack, pasado unos segundos de mirar como bobo.
         Con una sonrisa el pequeño demonio se sentó. Arqueando la espalda como cuando se dejaba llevar por el orgasmo, dejó ver unas alas grises que se extendieron en toda su envergadura. Pequeñas plumas flotaron en el aire.
         ¿Todavía mudando plumas? el puchero de Nerea dejo claro cuánto odiaba que le recordaban lo joven que era entre los suyos. El cabello largo revoloteo por sus hombros al volver la cara hacia el ventanal que daba al balcón.
         Nerea fingió no escuchar. A Jack le encantaba esa veta rebelde del demonio. En ocasiones era tan sumisa como un corderito, pero en otros era toda una pequeña mierda malvada.  
         Con una sonrisa Jack comenzó a desnudarse lentamente. Primero se quito la corbata, luego tiro el saco negro sobre una silla junto a la ventana. Nerea había abandonado por completo su actitud esquiva y ahora miraba con la boca abierta como su hombre le daba una buena vista.  Sacando la camisa y tirándola sobre el resto de la ropa, Jack se sintió como un hombre libre.
         ¿Te gusta? ronroneo el hombre más grande poniendo las manos sobre el botón de la pretina del pantalón Recuerda que esto es todo tuyo.
         Nerea le dedico una larga mirada evaluativa que recorrió cada musculo visible del hombre. Mojándose los labios con la punta de la lengua, prometió el fuego del infierno.
Jack dejo de respirar por un segundo, ese demonio travieso se iba a ganar una buena jodida si seguía jugando sus cartas tan bien como lo estaba haciendo hasta ahora. Con una sonrisa se decidió a tentarla lo suficiente como para que dejara de pensar.  Desabrochando el botón comenzó a bajar la cremallera liberando un pene grueso y largo.
         No era la primera vez que estaban juntos. En sus sueños las cosas habían sido más fáciles, ahora sabía que eran dos seres reales compartiendo una pequeña habitación. Jack era  humano, ella una demonio, ni siquiera deberían haberse visto jamás.
Nerea desecho los grises pensamientos. Su raza había sobrevivido al exterminio ordenado por los dioses, peleaban día a día por sobrevivir en el inframundo, si deseaba algo tan simple como conservar al humano, eso es lo que haría.
Las enormes alas negras descansaban  abiertas sobre la cama, ese humano estaría tan unido a ella que nadie podría sepáralos. Deslizando lentamente los pantalones por sus piernas, dejó que el hombre mirara su desnudez. En un movimiento inconsciente,  lleno de dulces anhelos, abrió las piernas.
Lo hicieron muchas veces antes, pero esta sería la primera vez que estarían juntos con sus cuerpos físicos. Nerea tenía miedo. Miedo de no ser suficientemente buena para su guerrero de mirada de fuego y cuerpo de dios antiguo, oscuro, todo fuerza y pecado.
         Jack tomo el gesto de la chica por lo que era, una entrega sin limitaciones, toda confianza de uno que se entrega al dominio de otro. No como un esclavo, sino como él regalo de un hombre que libre decide tirarse al abismo confiando en las negras aguas que lo esperan al acariciar los riscos.
  “Mi vida es tuya” recito Jack las palabras que le llegaban desde más allá de su propio entendimiento “Mi fuerza, mi corazón y mi semilla es tuya” Las palabras salían desde lo profundo de su alma, como si hubiera sido creado solo para decirlas. Bajando el pantalón por las piernas musculosas lo arrojo a un lado sin preocuparse de donde callera “Toma mi semilla desde la fuente que es ofrecida libremente, engendra con ella el nido.”
“Y yo la tomo” respondió Nerea quieta como una estatua de alabastro “Tomo tu fuerza, tu semilla y tus promesas. Te entrego a cambio mi propio cuerpo y mi amor como ofrenda a tu fidelidad y protección.”
 Nerea se incorporó caminando a gatas por la gran cama. La piel quemaba ansiosa por ser acariciada, su ser completo desesperado por ser llenado con el enorme miembro que se levantaba como un asta.
Te deseo hablo con voz ahogada la joven, sintiendo su alma temblar cada vez que se acercaba.
Caminando hasta que sus piernas tocaron la orilla de la cama, Jack tomo su miembro y se lo ofreció a la joven demonio  que con los labios entreabiertos esperaba el regalo de la vida.
Jack ahogo un grito, apretando las quijadas tan fuerte que le dolía. Lucho con todas sus fuerzas por aguantar antes de regarse con el simple contacto con esa lengua tibia que lo recorría hambrienta.
Eres mala—, trato de darle cierto tono neutral a su voz, fallando terriblemente vas a hacer que me venga antes de tiempo.
Nerea se separó de su presa apenas el tiempo suficiente para hablar Necesito probar tu semilla… Dámela.
¿Quién podría negarle algo a esos ojos grises suplicantes?
Tómalo  ordeno Jack introduciendo su miembro en la boquita de seda hasta llegar al fondo de la garganta. Nerea corcoveó por la sorpresa inicial, pero como el valiente ser que era lo recibió apenas acostumbrarse a la sensación. Del resto se hizo cargo la naturaleza de cada uno.
Jack empujo con un ritmo lento al principio, pero cuando sintió la garganta cerrarse ordeñando su miembro sin ninguna piedad, la joven tuvo exactamente lo que deseaba de él. Con un grito se vino tan fuerte que pensó que ahogaría a su amante arrodillada en la cama. Al bajar la mirada fue testigo de la más hermosa visión que humano alguno hubiera visto antes. 
La demonio lamiendo los restos de su semilla que había quedado sobre sus labios, las alas caídas sobre la cama, la mirada de los ojos color arena que lo miraban con una pregunta en ellos.
Cayendo de rodillas en la cama abrazo a la chica¡Te amo! tomando la boca compartieron un beso que los llevo ambos a caer sobre la cama Eres mía.
Entonces demuéstramelo reto la demonio dejando su cabeza sobre las suaves almohadas, el cabello largo como una cascada gris lustrosa.
Jack quedo sobre su joven amante sosteniendo su peso sobre brazos y rodillas, a milímetros piel con piel, sin tocarse realmente. Con una sonrisa lobuna el humano comenzó a dar pequeños besos por el rostro de piel suave.
¿Te gusta que sea así? comento Nerea sintiendo el aire hecho bola en su garganta Ya sabes… Tengo alas, mis uñas se ponen negras cuando me enfado, por lo general yo…
La sonrisa comprensiva de Jack tranquilizo los crecientes nervios de su joven parejaSomos amantes desde hace mucho tiempo. ¿Lo recuerdas? susurro junto al oído dejando sentir su peso sobre la piel suave de su compañera. La tibieza de la lengua de Jack sobre la tierna carne bajo la oreja hizo que Nerea levantara los brazos para acercarlo más
La risa juguetona de la joven le dejo claro a su amante que estaba bien nuevamente. Jack beso cada milímetro de los sedosos senos, lamio el vientre plano arrancando grititos de placer.
Eres mía gruño el hombre más grande llevando sus manos hasta ese punto cóncavo entre las piernas Tan deliciosa bajando la boca hasta ese dulce lugar, lamio cada gota de líquido trasparente que se le ofrecía.  Le dio largas pasadas con la lengua jugando con el botón dulce erecto.
¡Mi señor! chillo Nerea arqueando la espalda. Tratando de lograr más atenciones para su cuerpo desesperado gimió.Me duele… yo necesito.
Sé lo que necesitas hablo Jack Voy a hacerte gritar tan fuerte… vas a quedar ronca de gritar mi nombre.
Nerea estaba segura de que ese humano mandón lo haría tal cual prometía. Haciendo un puño las sabanas blancas trataba por todos los medios de no venirse antes de tener al humano metido hasta lo más profundo de su ser.
Ya no puedo aguantar más jadeaba desesperada tratando de apartarse de la lengua tibia que estaba haciendo círculos en su entrada, las grandes manos del hombre se lo impidieron manteniéndola fijo en el sitio.
Vente las veces que quieras ordeno mientras mordía la tierna carne en el lado interior del muslo Yo me encargare de ponerte a tono las veces que haga falta.
Maldito engreído hablo entre gemidos Nerea, la lengua del humano se la follaba sin ningún pudor ¡Jack!... por los dioses antiguos… ¡Jack!…¿Qué me estás haciendo?
Jack se limito en continuar con el entrar y salir de su lengua entre la tierna carne. Sus manos la sostenían tan fuerte de las caderas que de seguro quedarían los dedos marcados en la carne pálida. Estaba disfrutando de tomar a su presa y no la soltaría hasta sentirla caer en un violento orgasmo. No tuvo que esperar mucho. Con un grito que hizo vibrar las vidrieras del apartamento, Nerea se vino con chorros y chorros del líquido.
¡Oh! se quejó la joven sintiendo que el universo explotaba en una lluvia de estrellas, el cuerpo entero temblaba por su primer real orgasmo con su pareja.
         Jack se recostó a su lado, la piel bronceada contrastaba con la palidez del cuerpo más pequeño que jadeaba en busca de aire. Nerea cerró los ojos sintiendo las manos tibias que recorrían su piel llamando su atención nuevamente. Abriendo los ojos lentamente  se encontró con el rostro cincelado de su hombre, el cabello negro encrespado en las puntas, los ojos cafés con un brillo hambriento ardiendo en ellos.
¡Hola! — bromeo la joven apenas sintió a su corazón recuperando el ritmo normal¿Te conozco?
         Los dientes blancos de Jack se asomaron en una sonrisa seductoraNo lo suficiente diciendo esto la beso con la pericia de la que solo él era dueñoEs hora con este anuncio le dio la vuelta a Nerea hasta que quedo boca abajo.
         ¿Qué me haces? gimió más que hablar al sentir a Jack sentado sobre su trasero mientras mordisqueaba la piel de sus omoplatos. Se entretuvo un rato jugando con la base de ambas alasEs tan buenojadeo al sentir las manos del hombre sosteniéndola de sus costados.
         Disfruta… Solo siente ordeno con voz ronca Jack moviéndose más abajo. Con cuidado beso hasta llegar al final de la espalda Es hora de que sepas cuanto te amo.
         Nerea en respuesta levanto el trasero. Jack coloco una almohada bajo la cadera para facilitar las maniobras—¿Recuerdas cuando te tome la primera vez que soñamos juntos?.
         ¡Sí!
         ¿Entonces entiendes por que es mejor así la primera vez?
         Porque así… balbuceo Nerea sintiendo una mano grande que insistía en masajear las carnes firmes de su trasero  mis alas no corren peligro de dañarse.
         Exacto. Ahora confía en mía manera de promesa besó ambos cachetes tensos en su intento de  proteger el botín que le pertenecía solamente a élEntrégate a mí.
         En respuesta Nerea abrió más las piernas, las alas cayeron a ambos lados de su espalda para tratar de darle mejor acceso a su amante. Plumitas grises flotaron en el aire, cayendo sobre la cama y el piso. Después de esa primera vez podrían hacerlo de muchas otras maneras, pero ahora lo mejor era mantener sus alas libres.
         Lo siento… No lo puedo evitar… Las malditas nunca dejan de caerse— protesto la joven demonio al ver como cada vez que movía sus alas estas dejaban una estela.
         Déjalas la consoló Jack introduciendo un segundo dedo asegurándose que su amante estuviera bien lubricada y lista Yo voy a hacer que todas ellas se caigan antes de que el día termine.
         La luz tras la ventana poco a poco se extinguía, el mundo seguía girando exactamente igual que siempre, pero en el dormitorio de un pequeño apartamento se daba un nuevo comienzo.
         ¡Jack! rogaba Nerea luchando por follarse a sí misma con los dedos del humanoJódeme ya… Apiádate de mí.
         Entonces lo tienes sentencio Jack introduciéndose lentamente en el cuerpo virgen, la chica no necesitaba más preparación. Ella estaba húmeda y dilatada, lista para el placer.
         ¡Jack!... ¡Jack! grito al sentir el pene del hombre que se adentraba lentamente entre los labios de su vagina¡Eres demasiado grande!
         El humano no se detuvo a dar muchas explicaciones, penetro hasta las bolas y salió dejando apenas la punta del pene dentro. Repitió la operación lentamente al principio, pero cuando escucho los jadeos de su amante toda delicadeza se fue al diablo. Era una cuestión de instintos, no era momento de ser caballeroso.
         Las caderas de Jack chocaban contra el trasero de la hembra demonio. Halando los largos mechones de cabello negro, monto a Nerea con el brío propio de un hombre desesperado.
         Más rápido… Más rápido exigió Nerea, sintiendo al humano en lo más profundo de su ser.
         Sin pensárselo dos veces Jack uso su fuerza para darle la vuelta al joven demonioQuiero verte cuando te vengas
         Nerea apenas pudo poner sus alas en una posición segura, cuando sintió la dulce invasión del enorme pene. Ella no quería cerrar los ojos, quería estar allí en su segunda primera vez, asegurándose que aquello no fuera un sueño.  Con un jadeo que casi la hace perder la concentración, vio como los ojos cafés de su humano se tomaban de un tinte rojo, unos colmillos filosos se asomaban en su boca. Jack no sería del todo humano de ese día en adelante.
Nerea estaba por advertirle, lástima que el enorme pene golpeo justo sobre su punto de placer haciéndola gritar. Jack bajo hasta el cuello de su pareja y la mordió en la unión entre el cuello y el hombro. Nerea imito la acción mordiendo la piel de su amante.
         El retumbo de un rayo en lo alto del cielo ilumino la tarde que aun no llegaba a ser  noche, haciendo que las vidrieras de todo el edificio vibraran. Jack no podía dejar de golpear las caderas contra las de su amante, el sabor de la sangre de la joven demonio inundo sus papilas gustativas, el líquido dulce bajo por su garganta. Las enormes alas negras los cubrieron a ambos, las últimas plumas infantiles de Nerea volaban por el aire del dormitorio testificando que ya no era una tierna jovencita.
Nerea bebía del humano a su vez. Los hilos de la vida de ambos se entrelazaron formando un cordón más fuerte. Unidos por toda la eternidad compartiendo un mismo destino.
Jack pudo ver a través de los ojos de su pareja lo que era el nido, el Templo en toda su gloria en lo alto de una montaña recortado contra el horizonte color fuego, vio a una Nerea más joven en el regazo de su madre alimentándose de la sangre que ella le daba a través de la muñeca. Luego los recuerdos lo llevaron ante otra joven  demonio con alas de un color más oscuro que las de Nerea, el cabello negro y largo un poco más ensortijado en las puntas, los ojos de un color verde hierba.
Kiria, la hermana favorita. Las vio  correr juntas, las vio hacer mil y una travesuras. La última visión fue verlas escapar de la bestia alada que les hizo caer al rio de la Desesperación. Con la última gota de su semilla exprimida en la intimidad de su amante, Jack cayó junto a Nerea con cuidado de no aplastarla con su peso. Apenas si tubo las fuerzas suficientes para cubrir a ambos con una manta. Con una sonrisa boba en el rostro beso a su dormida pareja que confiadamente descansaba en sus brazos. 


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Espero les guste el fruto de mi trabajo...

Con cariño:
Milagro Gabriel Evans